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Educar en la dimensión “nosotros”: el tema de las Jornadas Manyanetianas del 2015

«Educar en la sensibilidad, espíritu crítico y en el compromiso: Educar en la dimensión “nosotros”»Este es el lema de las Jornadas Manyanetianas que este mes de febrero del 2015 reunirán a unos 40 maestros y profesores de todas las escuelas Pare Manyanet en Begues, durante tres días de convivencia, reflexión y formación conjunta.

El lema se ha escogido porque las Jornadas agrupan tres formaciones: una sobre emprendeduría, otra sobre aprendizaje servicio y la última sobre aprendizaje cooperativo. Las tres ponen el acento en el trabajo en grupo, en la colaboración necesaria para aprender entre los alumnos, y en la dimensión creativa, crítica, y en la sensibilidad y la compasión. Es decir, las tres metodologías abren el aprendizaje y la educación de nuestros alumnos a la dimensión colectiva.

Cuando muchos de los que ahora somos padres o docentes de los actuales alumnos íbamos a la escuela, la educación estaba poniendo énfasis en las metodologías de la educación individualizada. Se primaba el conocer a cada aluno con sus características y ajustar (mediante fichas, o adaptaciones curriculares) la enseñanza a cada alumno. Mientras, en aquel mismo contexto, crecían y se fortalecían las psicologías que ponían el acento en la motivación, el autoconocimiento, y la autoestima. Y los medios nos mostraban self-made-men, que triunfaban y que explicaban como los individuos por su genialidad, por su capacidad y tesón, porque “creyeron en sí mismos” habían triunfado en uno u otro aspecto de la vida…o en la vida, en general.

A nivel de ciudadanía, las personas entendemos que tenemos derechos y responsabilidades. Y estos derechos no existen por sí mismos si no se ejercen y se defienden solidariamente y colectivamente.

Actualmente, viendo las consecuencias de haber llevado hasta el extremo la primacía de la individualidad, en una sociedad líquida, donde los límites de las relaciones se desdibujan y la incertidumbre y la inmediatez son contexto dominante, muchos pensadores y una buena parte de la pedagogía se ha vuelto más social, más colectiva, cooperativa y solidaria.

Esta llamada proviene del mundo laboral, social y ciudadano: en el encargo que hace hoy el mundo laboral a la institución escolar se prioriza que las personas sepan trabajar en equipo, que tengan habilidades comunicativas (¡persuasivas!), que tengan una inteligencia emocional, que sean a la vez efectivas y afectivas. Y la sociedad parece que se reordena entendiendo que lo público y lo colectivo tiene más valor que lo que le corresponde a la administración. A nivel de ciudadanía, las personas, entendemos que tenemos derechos y responsabilidades. Y estos derechos no existen por sí mismos si no se ejercen y se defienden solidariamente y colectivamente.

En diálogo con el entorno, los centros educativos van incorporando nuevas líneas pedagógicas e introducen nuevas metodologías que ayudan directamente a desarrollar las competencias más sociales, más relacionales y comunicativas.

Las escuelas Manyanetianas, desde su carisma cristiano, tienen una misión que va claramente en esta dirección, a la que suma dos características muy propias: la sensibilidad y el compromiso. Como cristianos, la vida de los demás no nos es ajena. Es más, el prójimo nos compromete. De ahí que el valor de la sensibilidad, del darse cuenta, del percibir el sufrimiento, la injusticia en los más débiles nos toca, nos llama y no podemos permanecer ajenos a ello. Y además nos implica en un compromiso: nos vincula en la acción de atender a los que sufren y a la vez en acciones transformadoras de las estructuras que engendran la injusticia.

Entendemos que los educadores manyanetianos debemos desvelar el espíritu crítico de todos los alumnos, como ciudadanos; como cristianos, la compasión, y desde ambos roles, la acción comprometida por un mundo más justo, donde todos tengamos la dignidad que como personas merecemos y la sepamos respetar en cualquier otro.

Por esto estas Jornadas Manyanetianas tienen el título de la dimensión “nosotros” en el sentido más inclusivo posible, en el sentido de todas las personas humanas (no nosotros, que no somos de los vuestros) y en el sentido cristiano de todos los hijos de Dios.

Entendemos que los educadores manyanetianos debemos desvelar el espíritu crítico de todos los alumnos, como ciudadanos; como cristianos, la compasión, y desde ambos roles, la acción comprometida por un mundo más justo, donde todos tengamos la dignidad que como personas merecemos y la sepamos respetar en cualquier otro. Este encargo social y esta misión de extender el “Reino” no es posible llevarla a cabo solos… pide, ahora más que nunca, reconocernos en un único equipo: “nosotros los dispuestos a implicarnos en este cambio educativo.”

De ahí que a las familias les pidamos su activa colaboración para despertar el espíritu creativo, la sensibilidad, la conciencia social, el sentido crítico y la compasión para con los demás (especialmente los que más sufren), ya que muchos de estos valores y actitudes se pueden captar especialmente en la familia.

En próximos artículos os daremos noticia de las tres aportaciones claves de estas Jornadas Manyanetianas y os procuraremos pistas o criterios para trabajar estas dimensiones también desde la familia.

Article d’Anna Ramis, Coordinadora pedagògica de l’equip de Titularitat de les Escoles Pare Manyanet, publicat al número 1445 de gener-febrer 2015 de la revista La Sagrada Familia.

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